Contraseña segura…

Te abrazo en la distancia. De esa que hay en la sombra. De la que no se regresa.

Jugamos a estirar hasta que la liga no pudo más. Me pregunto, cuándo se sabe que ya no hay más? Cuando el dolor se transforma. Sabes que duele pero ya no hay lágrimas. Las lágrimas curan, sin ellas ya no hay recuperación. No hay cura, no porque pueda arreglarse, porque ya no se puede conciliar. Enfermedad sin medicina. Un mal que no conoce tranquilidad. Un mal que se queda. Permanente en el tiempo.

Sólida, muy lastimada. No hay retorno cuando hay tanto dolor. Inventado o real. Lo hay. Hay mucho dolor.

El laberinto para salir se ha complicado. Si logro salir, me digo; mis pasos serán con dos pisadas, una sombra, dos brazos. Me abrazo a la soledad. Me gusta. Nunca dos. Nueva aventura. No hay invitados. Fiesta privada con contraseña inviolable. El hacker se sorprende, intenta entrar pero nadie puede vulnerar la seguridad impuesta. Impuesta por mí para protegerme de mí.

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